La hiena y el murciélago asesino
marchaban por idéntico camino.
¡Qué suerte tienes tú! -dijo la hiena-.
¡Siempre de sangre con la panza llena!
En cambio yo, royendo mis carroñas
me lleno el intestino de ponzoñas.
¡Ponzoñas dices! -hablóle tacitumo
y enfadado el chupóptero nocturno-.
Las ponzoñas que dices son manjares
que harían tan felices los hogares...
Cortó la frase un ave candorosa
que alegre, blanca, dulce y armoniosa
cual los rayos del sol estaba hecha.
Voló el vampiro. Sanguinaria flecha
en su cuello chupó. Dejólo inerte.
Se hartó después la hiena con la muerte.
Y mil veces los monstruos se cebaron
con cuantas aves por allí pasaron.
Ahítos de comer los dos voraces,
besáronse e hiciéronse las paces.
Ornáronse sus testas con penachos
y entráronse los dos en sus despachos.
ROMULO Y REMO
marchaban por idéntico camino.
¡Qué suerte tienes tú! -dijo la hiena-.
¡Siempre de sangre con la panza llena!
En cambio yo, royendo mis carroñas
me lleno el intestino de ponzoñas.
¡Ponzoñas dices! -hablóle tacitumo
y enfadado el chupóptero nocturno-.
Las ponzoñas que dices son manjares
que harían tan felices los hogares...
Cortó la frase un ave candorosa
que alegre, blanca, dulce y armoniosa
cual los rayos del sol estaba hecha.
Voló el vampiro. Sanguinaria flecha
en su cuello chupó. Dejólo inerte.
Se hartó después la hiena con la muerte.
Y mil veces los monstruos se cebaron
con cuantas aves por allí pasaron.
Ahítos de comer los dos voraces,
besáronse e hiciéronse las paces.
Ornáronse sus testas con penachos
y entráronse los dos en sus despachos.
ROMULO Y REMO

Muy bien, señor Sebastian. Esta metáfora poetizada sobre el capitalismo (más o menos) en plan Siglo de Oro le ha quedado bordada. Sorprendente.
Lamento, sr. Subterráneo, ser incapaz de algo así. Esta maravilla no es mía, sinó que apareció publicada tal cual en su momento, y con tal firma. Quizá no la recuerde, pero que no la haya leído me sorprende.
Permítame que mantenga el suspense de momento.
Pues lo siento, pero no caigo. Ya me contará.
Se ausenta una unos días y te has liado a pasar el plumero por la casa, a cambiar las cortinas, y a dejarla patas arriba.
Me gusta más.
Lo que pasa es que con esta fábula me has dejado un poco depre.
...Es que llevo toda esta semana con la subrogación de la hipoteca, brrrrr.
Me alegro, querida Fiebre, que te guste más ahora, aún sin creer que te guste. El diseño y la estética no es lo mío, que se le va a hacer...
Y ya sé que la fábula no ayuda a levantar el ánimo a un ave candorosa,
alegre, rubia, dulce y armoniosa
que cual los rayos del sol debes de estar hecha, pero ¿a que es buena?.
Y también me alegro que escribas.
¿Diseño y estética? ¿Ezo qué é lo que é?
Todo lo que tengo en mi blog me lo han hecho, desde la cabecera hasta darme masticados los enlaces de la derecha.
Soy analfabeta informática querido.
¿Candorosa? ¿Me has llamado candorosa? Ahora lo sé. Tú le das la bebida.
Un beso, so bandarra :)