Que más vale que te siga alguien, aunque sea el buitre que se va a comer tus huesos, que nadie.
O hablando en plata, el tan manido: "Que hablen mal de mi, pero que hablen".
¿De eso iba la entrada, no? O si no, pues ya he dicho lo que pienso: Ladran, luego cabalgamos...
J.F.Sebastian
said on 1 de junio de 2010 a las 12:02
Mi estimada Fiebre, eres, sin duda, una optimista. No cambies.
Sobre que hablen de uno, yo soy mas de "Que no hablen de mi, ni siquiera bien".
Mi intención era (a falta del texto que acompañaba a la viñeta y que no apareció por un despiste mío) comentar como trabajando con un grupo, y en su beneficio, a poco que la cosa se tuerce te dejan solo, sin apoyo, y además te acuchillan por detrás. Algo que, a estas alturas, debería saber de sobra, por repetido.
Anónimo
said on 1 de junio de 2010 a las 20:35
Bueno. Llego tarde. Con la historia ya explicada, pues no sé qué decir. Aunque una de mis frases preferidas es "que hablen de mí aunque sea bien".
Absolutamente arrebatador.
Ya sabes que soy Rubia.
Perdone vd., rubia de mis entretelas, pero, por favor, me lo aclare. Ando algo espeso estos dias.
Que más vale que te siga alguien, aunque sea el buitre que se va a comer tus huesos, que nadie.
O hablando en plata, el tan manido: "Que hablen mal de mi, pero que hablen".
¿De eso iba la entrada, no?
O si no, pues ya he dicho lo que pienso:
Ladran, luego cabalgamos...
Mi estimada Fiebre, eres, sin duda, una optimista. No cambies.
Sobre que hablen de uno, yo soy mas de "Que no hablen de mi, ni siquiera bien".
Mi intención era (a falta del texto que acompañaba a la viñeta y que no apareció por un despiste mío) comentar como trabajando con un grupo, y en su beneficio, a poco que la cosa se tuerce te dejan solo, sin apoyo, y además te acuchillan por detrás.
Algo que, a estas alturas, debería saber de sobra, por repetido.
Bueno. Llego tarde. Con la historia ya explicada, pues no sé qué decir. Aunque una de mis frases preferidas es "que hablen de mí aunque sea bien".